De
pronto todo se ha convertido en un sueño por el que estás dispuesto a esperar
toda la vida, pero cada noche vives la desagradable sensación de un ataque de
ansiedad. Muchos dicen que no hay buen comienzo para lo que termina bien, pero
me encuentro sentada, dándome cuenta de que al principio todo era perfecto.
¿Debo correr yo con la mala suerte de que no me haya tocado lo que para todos
es correcto?
Yo
no esperaba que me comprendieras, porque ni yo misma lo hago. Yo solo esperaba
que estuvieras ahí para darme un abrazo cuando de repente mi alegría se
convierta en depresión y las lágrimas ya no puedan dejar de caer. Por ti he
intentado ser normal, ser tranquila, callada, agradable, risueña y todo lo que
cualquier persona podría ofrecer para ser ”perfecta”. Pero lastimosamente mi
naturaleza puede más, mi mala suerte o... un momento, ¡Mi buena suerte de haber
nacido humana!, tener el poder de poder descargar el dolor y la rabia deseando
que la mismísima puta madre los aleje a todos de mi.
Y
aunque otra persona diría ”si no me quieres como soy, pues te lo habrás
perdido” yo sigo en las mismas. Esperando que tu puedas regresar y que todo sea
como antes. De que tú puedas reírte de mis malos chistes y llorar conmigo las
desgracias, porque para mí así eres tú, y de mis labios, mi alma y mis ojos no
podría salir otro nombre que no fuese el tuyo después de decir ”Lo eres todo
para mi, te amo...”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario