¿Que pasa con el tiempo que se lo
lleva todo?, las palabras se desgastan y pierden todo el valor y todo el amor
con el que algún día se digeron. Mucho prometiste, nada cumpliste. Típico de
ti, nada me sorprende ya, todos tus cuentos ya me los se de memoria.
¿No todas las historias de amor
tienen un final feliz?, dejale eso a Shakespeare, aquí los escritores somos tu
y yo, los escritores de nuestro destino, de como varía y de como se vuelve
monótona nuestra vida. Así como decides si cruzar la calle cuando el semáforo
está en verde, o prefieres esperar a que esté en rojo, asímismo decídes si
lastimarme con muchas mentiras que prefiero creer para ser feliz un ratico, o
decirme un simple ’todo acabo para mí’ para yo darme vuelta, y dejarte seguir
tu camino solo.
Me aferré a la idea de que había una
esperanza, algo chiquitico... una luz que nos ayudara a encontrar nuestro
camino de regreso a casa, pero todo eso se desvaneció como el humo de mi
cigarrillo al exhalar. Aunque de todas maneras no ibas a hacerlo, no quiero que
te preocupes por mi, porque se donde estoy parada y puedo volver a encontrar
otro horizonte, aunque ninguno se parecerá a ti jamás, como tu ninguno, con tus
ojos nadie, con tu voz nadie, con tu sonrisa nadie... Pero mejor preocupate por
ti, porque ya yo no lo haré. Un placer querido amigo, solo me quedarán los
amargos y dulces recuerdos, el dolor que pasé por amarte, y la satifacción de
que siempre estaré en ti, pero tu ya no en mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario